Empiezo a preguntarme cómo puedo hacer, para no equivcarme la próxima vez. Una y mil veces me vuelvo a preguntar y con la misma piedra vuelvo a tropezar. Tantos errores vuelvo a cometer, por más que lo intente caigo otra vez. Aunque yo quiero no lo puedo evitar, en cualquier momento vuelvo a tropezar. Sé que otra vez metí la pata, pero ya es tarde para retroceder, de nuevo el tiro salió por la culata ya sé muy bien, de nuevo me equivoqué.