Antes, hace ya tiempo, yo te invitaba a cazar un ciervo. Despues, te acompañaba, a buscar yuyo para tu cama. Antes, en una emboscada, te protegía, y perdia un ojo por una espada. Despues, vos me invitabas, a ver la luna, la misma luna, en tu ventana. Antes, hace ya tiempo, conquistadores nos imponían su dios del miedo. Despues, vos me abrazabas, y me lamias en cada herida y en cada llaga.

















